La carretera abandonada

En la ciudad de México vivía una niña llamada Ana con su mama Karla, un día Ana le dijo a su mamá:

-Quiero ir al pueblo para visitar a mi abuelito Paco.

-No porque es peligroso ya que tenemos que pasar por una carretera abandonada, dicen que han pasado cosas muy raras, de gente que ha tratado de pasar por ahí  y no las vuelven a ver y no hay otro modo de ir.

 

Al día siguiente ya como a las 5:00pm Karla tuvo que salir y Ana quería ver a su abuelo, así que decidió  irse sin permiso, pero para eso le hablo a sus amigos Eduardo, Antonio y Lupita a ver si la acompañaban y ellos dijeron que si. Llegaron a la casa de Ana y se fueron de inmediato.

Llegando a la carretera que estaba abandonada había una reja que decía:

No pasar, peligro.

Lupita dijo:

-Ya vieron ese letrero, dice que no podemos pasar porque hay peligro. Dijo muy asustada.

-No le hagan caso vamos a estar bien. Dijo Ana

Eduardo dijo: -Si aunque hay mucha niebla y no se ve nada.

-¡Hay que entrar ya!  Exclamó Antonio.

 

Entraron y caminaron un poco cuando de repente… escucharon a lo lejos un grito y un lamento que cada vez se escuchaba más cerca el cual los dejo pasmados.

Siguieron caminando y de pronto vieron a  una mujer con un vestido blanco, cabello negro que le tapaba la cara apenas y se le veía el ojo y sangre en todo el cuerpo.

Se echaron a correr y vieron a la mujer una y otra vez la dejaron de ver y se detuvieron estaban desesperados, no sabían dónde estaban, no había nadie que los ayudara y lo peor es que de repente escucharon pasos y Ana dijo:

-Tengo mucho miedo. Dijo casi llorando

-Todo va a estar bien. Contestó Lupita.

-Escuchan eso suenan como pasos. Dijo Antonio

Eduardo dijo:

-¿Pero de quien son esos pasos si nosotros no estamos caminando?

Lupita contestó:

– ¿Y si son de la mujer que vimos?

-Pues no se de quien sean pero vámonos de aquí. Dijo Ana.

Todos estuvieron de acuerdo pero antes de que pudieran dar un paso se les apareció un niño de grandes ojos negros, con una playera y un pantalón rasguñado de todos lados con sangre. El niño llevaba un filoso cuchillo en la mano,  se les iba acercando poco a poco y cada vez iba subiendo el cuchillo. Los niños se echaron a correr, vieron la reja por donde entraron se salieron de la carretera abandonada y fueron a la casa de Ana, cuando Karla llego y vio a los amigos de Ana, Karla les dijo:

-Y ustedes que hacen aquí ¿Qué paso? Están tan fríos y tan pálidos que parece que están muertos.

Ana le conto todo a Karla pero no le creyó y le dijo:

-Ay, tú y tus cuentos cuando dejaras de inventar cosas pero bueno y ustedes niños ya los voy a llevar a sus casas que sus mamás se van a enojar.

La mama de Ana llevo a Eduardo, Antonio y Lupita a sus casas y todo termino, para ellos.

Rubí Martínez Aguilar

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3 respuestas a La carretera abandonada

  1. juan carlos ortiz mozqueda dijo:

    ese si da miedo

  2. Jose Julian Rivera Albino dijo:

    en el momento que estan en la carretera ¿se fueron caminando de la casa asia alla?

  3. Rubi Alejandra dijo:

    Me gusto……………..

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